Sargantanes, V-, 160m. Gorro Mariner. Montserrat

Como dicen los sabios, el ser humano es el único ser que tropieza dos veces con la misma piedra. Así que dicho y hecho. Como parece que no aprendí el día anterior en el Gorro Frigi y me supo a poco el portear kilos de material desde Barcelona y escalar hasta casi la noche. Qué mejor idea que dormir unas pocas horas y en vez de volver a Zaragoza en AVE como tenía planeado, volverme a Monteserrat. La historia está en que, por arte de magia, aparece Alberto con su furgo por Montserrat. Calentada de las gordas, pero es que ante unos planes así, no se puede decir que no. Era mi oportunidad de volver a Montserrat y demostrar que se pueden hacer las cosas bien, de quitarme el sabor amargo de la última escalada y de tachar algún Gorro más.

Tras juntarme con Alberto y llegar a Montserrat, evaluamos las opciones. Buscamos una vía en Los Gorros que nos sirviera como toma de contacto para Alberto, que fuera rápida y no nos exigiera demasiado (ya que no se me puede pedir mucho más y al día siguiente nos esperaba más). Finalmente nos decidimos por la vía Sargantanes, (V-, 160m.) en el Gorro Mariner. Vía completamente equipada, con menor exposición que otras (s1) y que cumplía con nuestras expectativas con creces.

Aproximación: Como he explicado en otras reseñas; desde el Monasterio (Pla de les Tarantules) podemos subir a los Gorros en funicular (Sant Joan) y después un corto paseo (15 minutos, aunque más caro) o subir andando por las escaleras de Sant Jeroni y después tomar el camino que sale desde la Ermita de Santa Ana hacia los Gorros (cerca de una hora). Nosotros, para evitar que se nos hiciera tarde y en pro del descanso muscular de mis piernas (por la paliza del día anterior), decidimos subir en el funicular como buenos domingueros. Rápida aproximación puesto que es el primer gorro al que se llega por el camino.

Material: Con 8 cintas expres suficiente, además llevamos algún friend por si había que matar algún aleje (no es necesario), material para reuniones (todas equipadas con parabolts) y una pareja de cuerdas dobles de 60m.

Largo 1: IV, 25m. Primer largo que comienza Alberto, en este caso se puede empezar desde el primer muro vertical, a la derecha de las vías deportivas (V) o un poco más a la derecha subiéndonos hacia un gran agujero por terreno más tumbado y saliendo en travesía a la izquierda a por la segunda chapa (IV) . Alberto sube bordeando la cueva y tras la travesía, sube recto en paralelo a las vías deportivas (a nuestra izquierda). Superamos las respectivas reuniones de deportiva y nos vamos un poco mas arriba hacia la derecha en busca de nuestra reunión con anilla y cadena. Finalmente mi compi la encuentra y me recupera.

Largo 2: V- 20m. Largo que vuelve a liderar mi Alberto. Ya le dije que después de la tralla de ayer, si escalaba hoy iba a ser una princesita. Largo que supera una serie de resaltes y un pequeño «desplome» pero todo sobre buenas presas donde se dejan ver grandes agujeros. En los pasos más finos encontramos chapas cerca, pero viene bien ir suelto en estos largos. El largo va pillando algo más de ambiente y buenas vistas.

Largo 3: IV, 20m. Ya va tocando colaborar en esta aventura y ahora que he cogido ritmo me dispongo a abrir el largo. Supero una serie de resaltes con buenos cantos y después algún tramo herboso y más roto hasta llegar a la altura de una faja (posible escape) donde, alucinado, me encuentro los restos de la Ermita de Sant Jaume. Monto la R a la derecha de la faja sobre la pared y recupero a mi compi. Pasitos de moverse por la pared, pero con buenos cantos y las chapas siguiendo la tónica del lugar.

Largo 4: III 20m. Como me he quedado con ganas de hacer algo más, vuelvo a liderar el largo. Tras explorar las ruinas de la ermita, salgo de la faja a la derecha rodeando un resalte para poder subirme a él y volver a la pared superando la ermita. Terreno más tumbado y sencillo, pero con solo dos chapas. Llego a la reunión ubicada en una especie de cueva/techo, sobre una repisa, donde recupero a mi compañero.

Largo 5: IV+ 45m. Último largo que hacemos antes de llegar a la cima. En este caso lo lidera Alberto. Sale de la reunión hacia la izquierda, se enfrenta a una placa de buen canto y con buen ambiente, que muere en un resalte donde encontramos una R opcional (R5, 25m.) que decide no montar. Chapas con algo de aire. Antes de llegar a la cima, nos queda superar un bloque grande al que deberemos subirnos a él. Subo por la derecha por donde van los parabolts (posiblemente algo más de IV+ pudiéndose en A0), pero en impresión, si subes por la izquierda los pasos son mucho más fáciles aunque queden las chapas a desmano. Finalmente Alberto llega a la reunión final y me recupera para subir juntos a la cima y bajar por detrás.

Descenso: Tras disfrutar de la cima y recuperar fuerzas, vamos a la vertiente contraria por la que hemos subido y pasando unos arbolitos, encontramos un poco más abajo una reunión (de fácil acceso) que pertenece a la vía normal (III). Desde esta reunión montamos un rápel hacia el collado, que nos deja en un estrecho camino. Posibilidad de fraccionarla en dos (con una reunión intermedia) para evitar roces al recuperar la cuerda. Desde ahí bajamos por las escaleras que tenemos a nuestro lado(escaleras de Jacobo) que terminan en el camino inicial de los Gorros. Después seguimos bajando andando por el camino hasta la Ermita de Santa Ana, que nos conduce a las escaleras de bajada al monasterio.

Conclusiones: Vía sencillita, con algún paso puntual más interesante. «Bien equipada» para ser Montserrat (en lo fácil aleja un poco más y en lo difícil está bien chapada) y con un grado de exposición bajo y un buen ambiente. Perfecta para una escalada rápida como fue el caso (unas dos horas y media). Para la agujetas que tenía, la vía se dejó hacer perfectamente (y Alberto que me llevó como un prínceso!). Considero que la vía cumplió las expectativas de ambos. Mi compi pudo ver un poco de qué iba la escalada en Montserrat y yo pude disfrutar de una escalada sencilla con unas vistas increíbles (menudo día de regreso!).

Tras esta segunda toma de contacto, conforme empezaba a caer el sol, nos volvimos de nuevo al monasterio para descansar tranquilamente y recuperar energías cenando en nuestro campamento base. Qué diferencia de día respecto al anterior. El próximo día nos tocaba volver a cazar otro gorro más por las alturas, aunque eso ya os lo contaré en otra historia.

Por el triunfo de los próximos.

Nos vemos por las alturas

Comentarios

Deja un comentario