Comienzan mis ansiadas vacaciones y como no podía ser de otra forma las estreno por todo lo alto. Llevaba tiempo queriendo ampliar mis recursos en alta montaña y, dentro de una jornada formativa con el increíble Jordi (@jordirichartguiamontana en Instagram), terminamos recorriendo la Arista Oeste del Rigüelo de forma totalmente imprevista. El plan inicial era ir a la Arista de los Murciélagos, en el Aspe, pero un cambio de planes nos llevó a una ascensión que acabó teniendo más miga de lo que parecía desde abajo. Actividad perfecta para practicar multitud de maniobras y pequeños trucos para ganar seguridad y fluidez en terreno agreste. Y menos mal, porque aquel día echamos bien de metros. Pese a no ser una actividad muy conocida (eclipsada por otras clásicas cercanas) y tener una roca bastante mediocre, es una vía increíble con un ambiente y unas vistas que no tienen nada que envidiar.
La vía que elegimos, una vez realizada, cumple una tónica bastante «accesible» a nivel técnico (Entre III+/IV), con algún que otro paso aislado algo más picante. Terreno alpino y 400 metros de escalada de aventura con tramos en los que puede haber bastante ambiente. Es una vía de escalada clásica en la que encontraremos poco material fijo (un spit y algún clavo), por lo que necesitaremos el uso de friends para asegurarnos. Pese al grado, roca en general bastante suelta y rota, aunque se encuentra algún largo mejor. Así que id tanteando el terreno. Durante la vía encontraremos un rápel intermedio. Desde la cima, descenso andando por una canal (PD-), con algún posible rápel para salvar ciertos resaltes. Trazado bastante evidente y con buena lectura, pese que nosotros nos desviamos un poco sumándole unos metros a la vía y «una variante nueva». Subimos con muy muy poca información de la vía (ya que originalmente íbamos al Aspe) y teniamos una única imagen de poca resolución de la montaña con una supuesta «linea» con el recorrido, por lo que tocó ir escalando a vista cual aperturista por donde nos dejaba la pared. Una condición más para ir mejorando destrezas en este mundo de grandes bloques.



Material: Acostumbrado a llevar hasta la radio del abuelo, esta vez íbamos en un estilo más ligero (y menos mal!). Llevamos una cuerda de 50m de triple homologación, unas 10 cintas extensibles, varias cintas de 120, material para rápel, unos cuantos mosquetones para montar reuniones, un juego de Totems (puesto que es escalada clásica y es necesario autoasegurarse) un par de microtraxions (ya que hicimos gran parte de la vía en ensamble) y un cordino largo para reponer en el rápel. (Por cierto, si alguno repite esta vía y encuentra un totem verde, que me lo haga saber que lo echo de menos!)
Aproximación: Tras salir con todo el material desde el parking de la Cleta, cruzamos la valla del aparcamiento y tomamos dirección al Aspe. Tras un poco de pista y senda, nos desviamos en dirección a la arista de los Murciélagos (collado de la garganta de Aísa). Pero mientras nos aproximábamos, valoramos la situación; el horario (que no eran ni las 9), el calor, y el sol que le estaba dando ya a la cresta nos hicieron cambiar de objetivo, e ir al cercano y sombrío pico de Rigüelo que teníamos justo enfrente. Así que antes de entrar hacia la vertiente de la cresta del Aspe, tomamos tendencia hacia la derecha para después ir subiendo por un pedregal hacia el extremo izquierdo de la pared del pico de Rigüelo, en busca de la gran canal de entrada del primer largo. En una hora y poco estábamos en la base de la pared. Link del recorrido en Wikiloc.



Largo 1: D+, 35m. Comienzo con la aventura, entro a la canal y con todos los cacharros colgando empiezo por por una fisura. Voy subiendo por donde me va dejando la montaña, protegiendo algún pasito (IV+/V-)y tomando tendencia hacia la derecha para luego ir subiendo hasta la primera reunión. Al estar escalando a vista y sin croquis, no tenía ni idea de la existencia de una R de 3 clavos triangulados y casi monto yo una unos metros más abajo. Id tanteando la roca por arriba ya que no es tan buena como parece y a la hora de proteger, hay alguna laja suelta. Monto tinglado y recupero rápidamente a Jordi (este tío sube como una bala).




Largo 2: D, 35m. Turno para Jordi, comienza subiendo por un diedro/canal que tenemos a la izquierda hasta que sale rápidamente a la izquierda del todo por arriba con algún pasito más fino de placa (IV+) hacia una repisa herbosa. Continúa por ella en travesía y gira, cambiando de vertiente (fácil), hasta que antes de empezar a subir por unos resaltes más tumbados, monta una R para recuperarme y evitar más fricciones.



Largo 3: AD, 70. Continúo con el juego, aquí al disminuir algo la dificultad, puedo practicar técnicas (continuamos con la docencia), recogemos parte de la cuerda y comenzamos a escalar entre ensamble, y cuerda corta, asegurando con dinámicos, o sentados y al cuerpo en los pasos más complejos. Salgo de la R y supero un resalte liso y algo tumbado que parecía más fácil en un principio (III+, correspondería al final del 2º largo). Después continuamos por una zona más tumbada y herbosa (andando) que da a una serie de canaletas rotas que van ganando verticalidad (III con algún paso aislado de IV) y donde hay que ir metiendo algún seguro intermedio pese a encontrar un clavo y un spit. Tras esto salimos hacia la arista y continuamos hacia la izquierda entre grandes bloques y canales en dirección a un pino. Subo a él donde veo una cinta laceada, pero continúo hasta la altura de un segundo pino que está un poco más abajo. A su altura, está el paso clave, así que justo debajo monto una R y termino de recuperar a Jordi.


Largo 4: D/+, 80m. Le paso a Jordi el testigo y el poco material que me quedaba, y comienza con el pasito. Hay que subirse con un paso a bloque sobre una repisa que desploma un poco, a través de una gran fisura donde acabamos gusaneando por ella. Por fuera, placa lisa con poco relieve. Nos aseguramos y ayudamos de un clavo que encontramos y un par de puentes de roca un poco precarios. Le dan IV, pero para mí que se queda un poco corto… Difícil autoprotección y repisa cercana, ojo con el castañazo. Después disminuye la dificultad al subir el resalte. Al seguir en ensamble, metemos la microtraxion para evitar sustos (más docencia…) Continuamos subiendo hacia la izquierda entre canales hasta llegar a la cresta (aquí correspondería la R4) y continuamos por ella, hasta llegar a un mini-colladito con una primera instalación de rápel. Aquí Jordi monta R y me recupera para continuar en el siguiente largo hasta la cercana cima de la aguja donde hay otra instalación con una trayectoria de rápel mejor.



Largo 5: PD, 15m. Me vuelve a tocar encabezar la cordada. Tirada corta. Salgo desde la instalación del colladete donde me habían recuperado hacia la cima de la aguja. Me monto al espolón y subo entre bloques hasta la siguiente instalación en la cima (pasos sencillos). Menudas vistas al llegar arriba. Desde ahí divisamos la cima de nuestro pico bajo una imponente tapia partida por una larga chimenea y un pequeño collado que nos une unos metros más bajo con el pico. Desde el rápel (en el cual monto reunión) recupero a Jordi, cambiamos los cordinos que están en mal estado y bajamos rápelando hacia el collado (25 metros). Opción de bajar destrepando, pero allá cada uno. Desde ahí continuamos caminando en cuerda corta hasta superar un resalte y llegar al otro lado, en la pared del pico.






Largo 6: PD+, 50m. La ruta original sube por la larga chimenea que antes hemos divisado ( II+) para salir a una reunión de clavos, y proseguir por una serie de resaltes sencillos hasta llegar al Circo Oeste(largo 7 y R7), pero nosotros como íbamos casi sin info, decidimos crear sin querer una nueva variante. En vez de tomar la chimenea, fuimos hacia nuestra derecha del todo por la faja herbosa que nos hace cambiar de vertiente. Sencillo pero expuesto. Desde ahí algún pasito para subirnos por una rotura en la pared y continuar por en travesía horizontal por otra larga vira herbosa. Cuando se termine, tomaremos una de las canales que suben en dirección al Circo Oeste. A esta altura, Jordi monta una R rápida y me recupera.



Largo 7: AD+, 30m. Otra vez encabezando la cordada. Subo por una serie de canales, a cada cual más rota, cortadas por varios resaltes(III+). Largo de ir navegando donde no se encuentra ningún tipo de material fijo, desconozco si por aquí subirá algún tipo de variante o ruta, si es así, ya me lo haréis saber. Cada paso está más roto que el anterior. Llego hasta una pedrera que nace sobre la última canal y subo con cuidado hasta una repisa a la derecha donde monto una reunión con lo poco que tengo y recupero a Jordi.



Largo 8: AD+, 50m. Continuamos con la aventura. Sale Jordi de la repisa y sube cruzando la pedrera hasta la pared de la izquierda (más vertical) por donde progresamos (sin llegar a entrar a la canal, que está aún más rota). Tónica sencilla pese a algún pasito puntual más preton (IV). Id tanteando la roca ya que se va bailando sobre bloques y lajas sueltas, pero como siempre tras buscar un poco algo se encuentra (tanto como para autoproteger como para progresar). Continuamos todo en ensamble, hasta llegar al Circo Oeste, donde nos volvemos a agrupar para recuperar material, protegernos de algúna posible caida de piedras y proseguir . Dentro del circo, se encontraría la reunión donde nos unimos al recorrido original.


Largo 9:PD 70m. Este tramo correspondería al penúltimo largo de la original, que nosotros lo acabamos empalmando en un ensamble muy largo con el tramo anterior. Jordi sigue desde el Circo Oeste y continua por terreno sin pérdida hacia la cima. Primero atraviesa unas claras gradas y después una serie de resaltes hasta llegar a la arista final. Pasos sencillos pero muy expuestos (III+), así que ojo cómo autoprotegeis. Al llegar arriba, Jordi me recupera con un Friend a cañón y llego para disfrutar de las vistas de nuevo. Menudo patio.




Largo 10: PD-, 100m. Desde aquí casi terminamos la vía. Salimos por la arista tirando con cuerda corta y ensamble hasta la primera punta del pico. Desde aquí, destrepamos y continuamos más o menos andando en dirección a la siguiente punta, pasando por la derecha de ella. Finalmente tras algún último pasito residual, alcanzamos la cima del Pico.







Descenso: Tras echar un descanso muy express en la cima, bajamos por el Corredor Sur de Rigüelo (PD-, pero terreno muy suelto) hasta un pedregal que nos deja en el camino de retorno. Nada más salir de la cima, vemos una chapa donde se puede hacer un corto rápel para salvar una canal más vertical (también se puede destrepar). Tras salvarla, ya en un terreno más sencillo aprovecho a echar un último trago de agua y quitarme por fin los gatos para calzarme las botas. Continuamos descendiendo por el corredor descompuesto, destrepando algunas canales, donde encontramos de vez en cuando algún spit o bolt del que se podría rapelar (por rapidez y sencillez decidimos destrepar). Los últimos 50 metros sí que los rapelamos para evitarnos destrepar un resalte mayor, llegando finalmente hasta el gran pedregal (y en simple, que con este hombre se aprenden truquitos hasta el último minuto!) . Cruzamos el pedregal hasta la pista que nos lleva al collado de la Magdalena. Desde este collado ya se termina de bajar siguiendo el sendero hacia la vertiente del refugio de Rigüelo (Aisa) y más abajo nos acabamos uniendo al camino de aproximación, el cual desandamos hasta llegar rápidamente al parking donde empezó todo. (2 horas de descenso)






Conclusiones: Pese haber improvisado un poco la actividad en el último momento, nos ha salido una jornada bien completa, con una vía de alta montaña que surca toda la arista oeste hasta la cima del pico. Con una cercana aproximación, es una muy buena actividad para coleccionistas (pese a la mala roca), ya que en el valle hay clásicas cercanas que suelen llamar más la atención. Es una vía de corte alpino, clásica (por lo que se requiere autoprotección), con buen ambiente y sobre un terreno bastante roto. Hay que tener cuidado por dónde se va, ya que puedes tirar desde un garbanzo hasta un frigorífico. Por lo menos tiene un grado amable que permite disfrutar sin sobresaltos. Pese a esto, por todos los otros motivos y el descenso, no la recomendaría como vía de iniciación. Antes de realizar la vía, pensaba que sería una actividad más de andar por casa, pero me equivocaba gratamente. Te hace moverte por la pared en condiciones. Primera vez que realizo una vía así, teniendo que gestionar tantos metros de ensamble sobre terreno agreste y encima ir bien de coco, pero madre mía sí se gana tiempo (se puede realizar la vía a largos convencionales sin ningún problema). Y es que con Jordi se va volando, este tío sabe lo que no está escrito y menuda confianza que da. Muchas gracias por todos los trucos y consejos enseñados. La verdad es que cambia mucho la forma de ver una actividad y cómo realizarla de forma segura y eficiente. He disfrutado y aprendido cada metro de escalada. También miles de gracias por el día, sin él, esto no habría sido posible. Poco a poco vamos creciendo como montañeros, y es que esto, es un aprendizaje continuo durante toda la vida. Espero que disfrutéis esto tanto como yo. A cuidarse por arriba.
Por el triunfo de los próximos.
Nos vemos por las alturas.


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