Para poner en contexto a los nuevos, o para los que vienen de las reseñas anteriores, recapitulo. Tras dos días de comer poco, dormir menos, escalar mucho y andar aún más (y con carga), me sitúo en el tercer y último día de esta aventura por Montserrat. Amanece desde la furgo de Alberto y rápidamente desayunamos y nos ponemos en funcionamiento. Qué diferencia con el primer día desde Barcelona con Santiago en el cual nos veíamos con una manita delante y otra detrás!.
Para este tercer día, buscamos una vía con un panorama diferente. Elegimos el Gorro Magdalena Superior, pero tomando la vertiente opuesta al Monasterio. Aquí nos encontramos la vía Doc Anton R (V, 130m.) Una vía de grado accesible (ya que no estoy en condiciones de apretar mucho) y bien equipada, pero que mantiene cierta esencia Montserratina. Trata de llegar a la cima esquivando una serie de techos, creando un ambiente espectacular

Aproximación: Una vez en el camino que cruza los gorros, llegamos hasta el penúltimo gorro. Es necesario cruzar a la vertiente contraria, por lo que tomamos una canal boscosa que separa el Gorro Frigi del Magdalena Sup. (camino de descenso desde los rápeles de la normal al Gorro Frigi). Comenzamos a subir trepando entre ramas, matojos y tierra, hasta que topamos con una gran cuerda fija, la cual nos ayudará a subir un tramo más pino. Tras esto, subimos al collado y bajamos por el camino que desciende por la cara opuesta al monasterio. Tratamos de tomar tendencia hacia la izquierda, hasta llegar a la base de la pared. Después continuamos bordeándola hasta llegar al punto más bajo de esta, donde nace nuestra vía
Material: Utilizamos 12 cintas alpinas, material individual para reuniones y una pareja de cuerdas dobles de 60 metros. La vía está bien equipada con parabolts (s1), así como también las reuniones.

Largo 1: III+, 45m. Largo que comienza subiendo por una rampa tumbada de conglomerado que poco a poco se va poniendo más vertical. Como pinta sencillo, subimos directamente con zapatillas hasta casi la primera reunión. Pasos sencillos sobre terreno tumbado. En los últimos metros más verticales, le pedí a Alberto que me echara un cabo de la cuerda, para asegurarme y subir más tranquilo. Reunión con dos chapas amarillas.

Largo 2: IV+ 30m. Ya una vez con cuerdas y gatos sacados, comienzo el largo. Me toca subir un murete hasta que me posiciono debajo del techo. Desde ahí subir por la derecha, entrando un poco por la canal herbosa. Una vez superado el techo, volver hacia la vertical en travesía a izquierdas. Tras la trave solo nos quedará subir recto un murete que nos exigirá ir bailando de izquierda a derecha de las chapas por la placa. Largo que pilla buen ambiente y que te hace buscar el paso, pero bien equipado. Una vez encontrados los movimientos ,son sencillos.

Largo 3: V, 30m. Turno para mi compi Alberto. Este largo trata de salvar el segundo techo del gorro. Como en el largo anterior, mi compi sale recto hasta acabar bajo el techo. Superarlo por la derecha para subir por el «diedro» hasta llegar a una especie de repisa. Desde ahí, tomar dirección hacia la izquierda siguiendo las chapas. Pasos un poco más potentes, pero bien protegidos (12 chapas en total). Finalmente llega a la R y me recupera.




Largo 4: IV, 25m. Último largo para el menda. Largo que, al ser más sencillito, está menos equipado (4 chapas, ojo sartenazos) pero sobre pasos fáciles. Subir por terreno que vuelve a tumbar algo hasta una pequeña repisa y seguir un poco más. A escasos metros de la cima, se encuentra la reunión, donde monto el tinglado y recupero a Alberto para llegar juntos a la cima.



Descenso: Para bajar, vamos hacia una instalación de rápel montada unos metros más a la derecha de la reunión final. Desde ahí podemos bajar en un rápel de 50 metros, o en dos (20 y 30). Para evitar roces y problemas de recuperación lo hacemos en dos tiradas. Una vez en el collado, nos acercamos al mallo intermedio para apreciar las últimas vistas y desde ahí volvemos hacia el camino de regreso (baja hacia la vertiente derecha). Llegaremos a las escaleras (escaleras de Jacobo) por las que bajamos del Gorro Mariner. Desde ahí en pocos minutos estamos en el camino de regreso y en media hora más andando, en el Monasterio (pasando por la ermita de Santa Ana y las escaleras).



Conclusiones: Vía de acceso y realización bastante rápida (sobre todo si se va en funicular). Bien equipada y de grado sencillo, que te hace escalar un poco y moverte por la pared. Surca una línea muy evidente, que rápidamente coge ambiente y unas vistas espectaculares. Desde la cima tenemos una panorámica 360º de todo Montserrat. El descenso es evidente y rápido, permitiendo hacer alguna actividad después.
Con la cima de este último Gorro cierro finalmente esta primera aventura por Montserrat. Lugar muy guapo que merece la pena una visita. Seguramente nos veremos próximamente. La Cavall Bernat nos espera… Dicho esto, me despido.
Como siempre, por el triunfo de los próximos.
Nos vemos por las alturas.


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