Tras la vuelta de Montserrat no podía perder la afición ganada por el conglomerado, así que para variar, voy a por una vía que tire bien de metros por Peña Rueba. Además, como en la aventura anterior nos faltó nuestra chambuka preferida para completar la cordada, esta vez y en compensación, será Pueyo el afortunado de compartir el otro extremo de la cuerda (y aguantarme).
Volvemos a la pared con la vía Sendero Límite (V+, 375m.), firmada por Luis, Carlos y Julio Benedé. Certificación de que será un viote muy bien equipado (como todas sus vías). Hemos pasado de las chapas kilométricas de Montserrat a la cercanía y comodidad de SL. Se trata de una vía de bastante longitud, muy bien equipada y con un grado máximo de V+. Pese al grado, te hace moverte por la pared y pilla buen ambiente. La vía consta de 3 partes. Una primera, que surca un muro vertical con panzas y agujeros, una segunda parte de transición más tumbada que alcanza la gran faja y una tercera más vertical y atlética (opcional).


Aproximación: Desde Murillo seguimos con el coche dirección Peña Rueba hasta llegar al segundo depósito de agua donde aparcaremos. Pillamos material y empezamos a andar por la pista que sube a la izquierda del parking y al poco, tomamos un sendero que sale a la derecha hacia la pared. En unos 30 minutos se suele llegar, pero en este caso le metimos zapatilla y en unos 15´ estábamos llegando a la base de la pared. El nombre de la vía está marcado al inicio de esta. Por desgracia, pese haber llegado pronto, nos encontramos unas cordadas por encima que nos hacen esperar abajo y que más tarde abandonarán la vía.
Material: Completamente equipada con Parabolts. Muchas de las reuniones son rapelables, pero recomiendo otros descensos. Utilizamos un par de cuerdas dobles de 60 m, 12 cintas (alguna más si se quiere empalmar largos) y material para las reuniones.
Largo 1: V-, 30m. Comienzo con la azaña. Primer largo que supera varios nichos. Quinto pero sencillo. Perfecto para entrar en calor y ver de qué va esto.


Largo 2: V+, 30m. Largo para mi compi Pueyo. Sigue la tónica de esta primera parte, con un pasito en el que hay que apretar un poco más para superar un desplome. R a la izquierda junto a una sabina.


Largo 3: V-, 30m. De nuevo me toca. Largo que se deja hacer, que va esquivando panzas, con alguna mini travesía con tendencia a izquierdas.


Largo 4: V+, 30m. Largo para Pueyo. Pasito clave tras salir de la R, en el que si eres largo se deja hacer mejor, después más fácil.

Largo 5: IV+, 30m. Largo con mi nombre. Supera un último tramo más vertical y con ambiente, en el que hay que esquivar alguna panza y posteriormente comienza a tumbar. Fácil

Largo 6: IV+, 30m. Turno para mi compi. Aquí comienzan una serie de largos que suben con tendencia hacia la izquierda que van superando resaltes más tumbados. Largo sencillo con chapas de color verde para no liarnos con otras vías.


Largo 7: V-, 30m. Este largo mi compi lo empalma con el anterior. Vuelve a superar algún resalte algo más vertical pero sencillo.
Largo 8: IV+, 30m. La pelota vuelve a mi campo. Otro largo sencillo más tumbado que el anterior que continúa con tendencia hacia la izquierda buscando salir por la faja.
Largo 9: IV, 30m. Otro largo que decido empalmar. Vuelve a superar una serie de resaltes algo tumbados con buenos pasos. La fricción se hace un poco presente.



Largo 10: III, 30m. Último largo antes de llegar a la gran faja herbosa que le toca a Pueyo. Largo fácil y tumbado que busca salir por la faja y nos deposita bajo el Mallo Común. R antes de meterte en la zona herbosa de transición. Pueyo me recupera y salgo hacia la pared del mallo, bordeando la pared por la derecha hasta que veo a lo alto un cintajo en un puente de roca que nos indica por donde sigue nuestra vía. Recupero la cuerda para que no se lie con la vegetación cuando Pueyo suba hasta aquí desde la reunión. Una vez que llega, inspeccionamos la zona y descansamos un poco, que tras 10 largos las patas y los brazos empiezan a pesar.

Largo 11: V+, 30m. Último largo más pretón de la vía que vuelve a llevar el nombre de Pueyo. Salida atlética sobre presas romas altas. Pasos bastante ajustados al grado en los que viene bien ir sobrado. El problema son los 300 metros y 10 largos que llevamos a las espaldas, que ya pesan. Pasos bien asegurados, permitiéndose hacer en A0.

Largo 12: V, 30m. Largo vertical que sigue la tónica del largo anterior pero un poco más fácil y con alguna pequeña travesía. Tirada que me toca abrir y pese el cansancio se deja hacer bien. Llego arriba y recupero a mi compi.


Largo 13: V 25m. Penúltimo largo para Pueyo. Largo que consiste en subir 2 -3 chapas por un muro vertical y después seguir en travesía a la derecha. Pasito pretón justo antes de la trave, que se puede sacar con ayuda de una chapa de una vía vecina en A0. En la guía lo dan como IV+, pero a nuestra impresión, podría estar en V+ por lo menos. Para buscar un punto medio lo he puesto como V.

Largo 14: IV+, 25m. Último largo para el menda con el que terminamos esta gran jornada de escalada. Largo sencillo que sale en busca de un gran bloque. Subimos y lo bordeamos por la izquierda para meternos por una especie de diedro con otro pasito curioso. Salimos de esta gran laja y hacemos los últimos metros antes de llegar a la reunión final. Largo no muy difícil y menos vertical, pero que me vuelve a pesar un poco después de tantos largos. Finalmente, recupero feliz a mi compi para poder disfrutar de las vistas desde la cima y descansar un poco.



Descenso: Para bajar desde el final de la vía, existen multitud de opciones. Desde vías preparadas para rapelar más directas, o alguna de las vías ferratas instaladas. En nuestro caso, vamos a la opción más segura (Ferrata sur). Desde el final de la vía, buscamos un camino que sale en dirección a la cima, pero un poco antes, nos desviamos y comenzamos a bordear el collado por la derecha sin llegar a subir. Camino marcado con algún hito. Seguir por la loma hasta que llegamos al camino principal que une las ferratas. Continuamos con tendencia hacia derecha (dirección Mallo Varella)hasta que encontramos el cable de la Ferrata Sur en el suelo, el cual tomamos para bajar. Bajada equipada con cable y cadenas. Posibilidad de hacer algún rápel en las zonas más verticales, si no se quiere destrepar. Además, encontramos algún cacho entre cable y cable que hay que andar. Existe también un escape alternativo desde la faja herbosa que sale de R10 y va por detrás del mallo La Estrella, hasta La Mora y finalmente se une a la Ferrata sur (equipada con cadenas y un posible rápel). Entre encontrar la vía ferrata y bajar, aún tardamos una hora larga, (para tener en cuenta, por si la actividad no era lo suficientemente larga). Una vez que estamos en el suelo, bordeamos la pared hasta llegar al camino de aproximación a la vía por el cual regresaremos.


Conclusiones: Vía que tenía muchas ganas de probar, que me deja con muy buen sabor de boca. Muy bien equipada como todas las que llevan el sello de Sendero Limite. Para disfrutar y echar metros, puesto que es una vía de buena envergadura pero sobre un grado agradable. Antes de hacerla me imaginaba que sería más tumbada y menos mantenida, pero me equivocaba, ya que pilla rápidamente buen ambiente, y excepto en alguna parte de los largos intermedios que si que tumba un poco más, el resto de la vía se mantiene bastante bien. Recomiendo no saltarse la última parte (L11 a L14), puesto que son los mejores largos pese a que ajusten bastante el grado. Otra vía más, con muchos metros a la espalda que me llevo y con una compañía de 10. Así da gusto volver a Peña Rueba después de tanto tiempo.
Por el triunfo de los próximos.
Nos vemos por las alturas.


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